Se complica ganar una moneda, un pasaje, llenar una mesa con comensales

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Locales cerrados, taxistas formando fila a la espera de pasaje, iglesias con poca feligresía, oficinas con cambios en los horarios de entrada y salida de su personal, escuelas sin clases,  playas  solitarias, gimnasios, bares, antros y restaurantes  sin servicio,  es el panorama que  se presenta en Ciudad del Carmen ante alerta por enfermedad del Coronavirus.

En mercado municipal Alonso Felipe de Andrade  (AFA)  en la zona de ropa y abarrotes  hay  locales cerrados,   los pocos comerciantes que prefirieron continuar con su actividad informaron que  a partir de esta semana  decenas de locatarios  no abrieron sus negocios ante temor de contraer la enfermedad, muchos son adultos mayores.

En  el área de comida, sitio que presenta importante demanda cotidiana se pudo ver  mesas vacías, a la espera de los comensales, locatarios de esta sección se mantuvieron en sus negocios con la esperanza de que la gente llegue a solicitar sus servicios.

En la parada de taxis a un costado del mercado municipal se formó una inusual fila de coches, los cuales daban vuelta hasta la calle 22, conductores no perdieron la fe de prestar el servicio y  sacar para los gastos, por lo menos de gasolina.

Mujeres y hombres que a diario se  autoemplean como “viene viene” en estacionamientos de mercados, malecón, centros comerciales  entre otros lugares vieron disminuidas las monedas que les permiten tener ingresos económicos.

En bancos  se controla la entrada de los usuarios haciendo efectiva la sana distancia que sector salud recomienda para evitar el posible contagio, en algunos centros comerciales los guardias de seguridad sanitizan manos  de los consumidores y los carritos que se ocupan para acarrear la mercancía mientras compran.

Negocios como el de ”mandaditos” incrementó su demanda, se escasearon productos como el gel  y aerosoles antibacterial, empresas refresqueras que expenden agua en botellones de 19 litros levantaron censo de sus clientes para llevar el producto sobre pedido ante suspensión del reparto en la ciudad.

En oficinas   gubernamentales se  disminuyó la plantilla laboral y  se formaron cuadrillas para cubrir por semana,  se  acordaron horarios de entrada para evitar aglomeración, en centros comerciales los adultos mayores dejaron de prestar sus servicios como empacadores.