En Oceanografía despidieron a empleados por exigir sus salarios

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En lugar de pagar los salarios de los obreros, en la empresa Oceanografía se iniciaron represalias en contra de los empleados que se atrevieron a exigir el pago de sus salarios, despidieron a dos trabajadores para que el resto se mantenga alineado, "este es el modus operandi de los administradores del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) desde que tomaron el control de la petroempresa en 2014".

Los obreros que tenían planeado manifestarse durante la mañana de éste martes, decidieron calmarse y no hacer más movimientos en contra de la empresa petrolera, vieron que por lo menos dos de los obreros que el pasado viernes confrontaron a la gerente de Recursos Humanos, Rosario Palma y al Jefe de Seguridad, Cesar Segura, para que les dieran una fecha específica para que les depositaran las tres quincenas atrasadas fueron despedidos.

El pasado lunes se les mantuvo a la expectativa de información, pues Rosario Palma solo les contestaba los mensajes vía whatsapp donde les daba largas al diálogo y nunca les indicó cuando se les pagaría los salarios de tres quincenas que les adeudaban, poco después los obreros seleccionados fueron llamados a Recursos Humanos para indicarles que eran dados de baja de la empresa.

Éste siempre ha sido el modo en que operan los funcionarios del SAE, encabezados por Alfonso Masa Urueta y Eduardo Blanco Gutiérrez, pues todos los obreros que desde el 2014 han exigido el pago de salarios son despedidos y nunca más son atendidos para pagarles la liquidación que les corresponde conforme a la ley laboral de México.

En la última ocasión se mantuvo un plantón afuera de las oficinas de Oceanografía en la calle 26 de la colonia Revolución, durante más de 100 días se mantuvieron en los accesos para impedir que los administradores del SAE pudieran acceder, esto como medida de presión para que se les pagaran sus liquidaciones pero fue nulo el resultado, pues nunca se les pago dicho dinero.

La desesperación hizo presa de los 45 trabajadores y después de cuatro meses de sufrir con las inclemencias del tiempo en un campamento improvisado decidieron retirarse y buscar trabajo en otras compañías, esto generó que los administradores del SEA se volvieran aún más reacios en pagar los salarios y prestaciones a los obreros o saldar las liquidaciones cuando los corren injustificadamente.