septiembre 30, 2020

Regreso a clases virtual será respiro económico para pocos

Aunque los proveedores de bienes y servicios del sector educativo se conviertan en actividades esenciales debido a que el ciclo escolar 2020-2021 arrancará de forma virtual este 24 de agosto, no todos los comerciantes de ramo podrán iniciar su recuperación económica.

Así lo consideró, Eleuterio Castro Verdejo, comerciante papelero en la isla, al indicar que si bien es cierto los que tienen establecimientos de este tipo podrán abrir sus puertas con medidas sanitarias, venderán artículos básicos como colores, lápices, borradores y algunos cuadernos, nada será en la cantidad como se presentaba con el inicio de clases presenciales.

Dijo que a quienes no les irá bien es a los empresarios del sector educativo que se dedican a la venta de uniformes y de mochilas, pues al no necesitarse esto para iniciar el ciclo escolar, ellos no tendrán las ventas que comúnmente se presentaba.

“Es una noticia que da alivio, respiro sobre todo en lo económico, ya que nosotros hemos sido el sector más afectado con esto de la pandemia, ya que no es esencial lo que es papelería, pero ya hoy que dio el anuncio el presidente de la república pues siento que nos va a favorecer un poquito, pero los compañeros que venden mochilas, los compañeros que venden uniformes, ellos si se van a ver más afectados que nosotros”.

Al momento dijo los papeleros locales no tienen un stock en bodega para surtir las listas escolares pues nadie se preparó como en años anteriores ya que no se sabía si se iba a dar o no el regreso a clases ni como sería el esquema, por lo que consideró que cuando se determine que retornarán a las aulas, deberán buscar lo necesario para surtir lo necesario para los estudiantes.

Castro Verdejo, argumentó que si bien es cierto se convertirán en una actividad esencial, seguirán manteniendo estrictas medidas sanitarias en sus negocios, como el que no puede ingresar más de una persona, colocación de gel antibacterial o lavamanos y portar cubrebocas, esto a fin de proteger a los clientes y al personal que laborará en las papelerías.