Ribereños enfrentan complejo panorama

Los verdaderos pescadores no reciben el apoyo por siete mil pesos que es otorgado para enfrentar la veda y la baja captura. Aunque no ha llegado ese momento los hombres de mar ya sufren las consecuencias de los malos tiempos, alza en el combustible y el acoso de la vigilancia marítima que los deja hasta sin artes de pesca.

La situación del sector pesquero ribereño es complicada, en lo que va de 2022 han sido pocos los días que deciden arriesgarse a hacerse a la mar, pues los frentes fríos arriban en periodicidades cortas, temen por su vida pues podrían ser sorprendidos por los piratas y nada les garantiza que habrá producto suficiente para dejarle ingresos para el sustento familiar.

Carmen Rosado Hernández, es capitán de una lancha de la cooperativa “Maricarda” que tiene su bodega en la conocida zona de pescadores “Arroyo Grande”, el padre de familia, mostró su preocupación por que todos los días lleve el dinero para alimentar y pagar la educación de sus hijos y es que comentó que cada vez es más complicado seguir dedicándose a lo que sabe hacer y se ha dedicado toda su vida.

“Cuando hay norte sufrimos de escases de producto, que sucede que salimos y después llega la patrulla de la Secretaría de Marina, nos quita los equipos, de nada sirve que nos den apoyo en efectivo o en especie si luego vienen y nos los quitan, nos perjudica mucho todo esto, no podemos salir a gusto porque si no te roban los motores, te matan, las patrullas las encuentras a la salida, pero no afuera donde deberían de estar, el sector pesquero está a la de dios, salimos a arriesgarnos la vida”, narró.

Explicó que casi a diario conocen de compañeros pescadores que a bordo de lanchas de las cooperativas son víctimas de los efectivos de la Marina quienes quitan las redes robaleras y si piden que no vulneren sus derechos los amenazan con traerlos a tierra y procesarlos, entonces, con tal de no seguir perdiendo acceden a ello, pero se quedan sin la oportunidad de seguir trabajando.

“Inventan que la pesca está prohibida en la zona donde te encuentran, nos piden documentación, si refutamos nos amenazan, que vigilancia es esa si nos están perjudicando, ojalá tomen cartas en el asunto, no se vale, tenemos que llevar el sustento a la familia, los pescadores sufrimos porque vivimos al día, ellos porque tienen su salario garantizado, complicado porque nos los quitan después los andan vendiendo y ellos son los únicos beneficiados, nos reportaron que los venden a los pescadores de Miguel de la Madrid, no se vale”, denunció.

Rosado Hernández, finalmente mencionó que esos siete mil pesos que el Gobierno da como “ayuda” no llega íntegro y aunque no detalló cuando es quitado de ese monto, reconoció que termina siendo un “mejoralito” para la grave enfermedad que enfrenta el sector, pues ese recurso no alcanza si quiera para un mes de alimentos en sus hogares.