Su talento se convirtió en una fortaleza económica

La pandemia provocó la pérdida de miles de empleos, sin embargo, muchas personas usaron su talento para encontrar los ingresos necesarios que sirvieran para la manutención de sus familias.

Este es el caso de Fernando Campos Caraveo, quien desde pequeño ha dibujado, pero hace como cuatro años elevó ese gusto por el arte, acudiendo a convenciones que le permitieron potencializar su talento, lamentablemente la pandemia limitó sus participaciones y también lo dejó sin trabajo.

Dibujar de forma talentosa se convirtió en una oportunidad para Fernando, un carmelita que desde hace seis meses aproximadamente acude al mercado Alonso Felipe de Andrade para ofrecer sus servicios como caricaturistas a los clientes locales y foráneos que acuden a este principal centro de abasto.

“Siempre he dibujado desde pequeño, pero hace como cuatro años empecé a participar en convenciones, por pandemia se acabaron, cerraron los eventos y todo y pues hubo una época que no encontré trabajo, de hecho hasta ahorita no tengo algo estable y empecé a pensar en buscar algo rápido para ganar dinero y pues se me ocurrió empezar a hacer caricaturas”, explicó.

Acompañado por sus hijos, Fernando acuden de viernes a lunes a espacios públicos, por las mañanas al mercado y por las tardes-noches al Malecón Costero, también es invitado a participar en bazares, esto le ha permitido dar a conocer su talento y paulatinamente ir consiguiendo clientes, personas que aprecian el arte.

Como en todo, hay días buenos y malos, incluso ha notado que las personas ven costoso pagar 50 pesos por una caricatura, pero hay quienes ven en esta expresión artística un valor agregado y deciden adquirir este servicio, que se convierte en un recuerdo para toda la vida.

Agradeció al pueblo carmelita la aceptación que han dado a su trabajo, ya que gracias al uso de diferentes técnicas y materiales, poco a poco, ha visto que ha incrementado el gusto por la caricatura y cuando no llega a espacios públicos, lo buscan mediante sus redes sociales para que use sus lápices, plumones y colores para plasmar los rostros de sus clientes.