Marcha del silencio en Carmen por la eliminación de la violencia contra mujeres

La violencia psicológica es silenciosa y podría ser mortal, no reconocer que la mujer es víctima dificulta que el apoyo llegue a tiempo, se externó durante la Marcha del Silencio que esta mañana personal del Centro de Salud de Maderas desarrolló para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación contra la Violencia hacia las Mujeres.

Como parte de los 16 días de activismo después del 25 de noviembre, personal de salud con globos naranjas y morados, recorrieron desde la Unidad Deportiva de Maderas hasta las instalaciones médicas para hacer un llamado a la población sobre la importancia de que erradicar la violencia contra la mujer es un trabajo diario, que requiere de la participación de todos y en cualquier lugar en donde uno se encuentre.

Ahí, Brenda del Carmen Hernández May, psicóloga responsable del módulo del programa de prevención y atención a la violencia familiar y de género, dijo que la sociedad en su conjunto muchas veces cree que la violencia solo son golpes, sin embargo, no es así, hay otros tipos en los que se debe trabajar para que se reconozcan, ya que no solo es recibir, sino que también las podemos estar ejerciendo sin darnos cuenta.

“Si yo vivo violencia y no reconozco que la vivo no voy a solicitar el apoyo, trabajamos en coordinación con otras instituciones, pero en el Centro de Salud de Maderas ofrecemos apoyo psicológico a mujeres receptoras de violencia, porque los encontramos en este orden, en primer lugar se encuentra la violencia psicológica, seguida de la sexual, económica y la física que es la más detectable, pero la que menos se reconoce y que está mezclada con todo es la psicológica”, reiteró.

En el interior del Centro de Salud se mantiene un módulo de información para brindar apoyo a las mujeres que lo necesiten, independientemente de que en la consulta diaria practican al azar algunas intervenciones en las que en completa confidencialidad han logrado detectar algunos casos que son canalizados.

“Las actividades son un recordatorio de que todos los días tenemos que trabajar por la lucha contra la no violencia, o sea, que comencemos a erradicar los actos violentos y que comencemos a no normalizar la violencia dentro de la familia o dentro de la sociedad”.